Esta es una cuestión que inquieta tanto a padres como científicos hace décadas, si no siglos o milenios. ¿Cómo puede ser que un niño, cierre la boca, llore e incluso tenga arcadas ante un trocito de brócoli o espinaca y acto seguido pueda comerse un moco verde recién cosechado de su nariz?

Hoy en día sabemos que no lo hacen para fastidiarnos ni para demostrar quién está en control de la situación. Sabemos que el consumo de mocos por parte de los niños puede contribuir al fortalecimiento de sus sistema inmunológico, de acuerdo con algunos estudios, aunque esa no es la cuestión que hemos venido a tratar aquí… Lo que yo quiero explicarte son algunas de las razones que ayudan a tus hijos a comerse un asqueroso moco verde…quizás si las tenemos en cuenta a la hora de abordar las verduras sea más fácil que tus hijos hagan lo mismo con tus verduras…

Porque el moco es pequeño

Puede parecer una tontería pero es mucho más sencillo probar cosas pequeñas que cosas grandes. Esto responde a un instinto de protección cerebral que previene intoxicaciones y un fenómeno de rechazo alimenticio denominado neofobia ingestiva. En la naturaleza el cerebro prueba alimentos potencialmente peligrosos (y todas las hojas verdes pueden serlo) poco a poco. Si pasados unas horas no se encuentra enfermo podrá volver a problarlos. Así que si quieres que tus hijos coman verduras…el primer paso será simplemente que prueben un trocito pequeño. La estrategia del plato lleno es un fracaso casi asegurado. Dos o tres trocitos cortados muy pequeñitos aumentan la probabilidad de que el niño coma.

Porque lo probó en la edad más indicada

Existe una época dulce entre el niño y los alimentos que es la edad entre los 6 meses y los 2 años aproximadamente, en la que su cerebro está especialmente preparado para probar todo tipo de alimentos. Es la edad en la que recomendamos que se empiece con la Alimentación Complementaria Autorregulada (Baby Lead Weaning). Durante esa edad el niño explora todo con su boca y hace que chuperetee y pruebe todo tipo de alimentos (y cosas que no son alimentos también). Es sin duda la mejor edad para que pruebe todo tipo de alimentos. No soy partidario de eliminar los purés, pero sí de que antes del puré el niño tenga tiempo de rechupetear distintos alimentos, especialmente frutas y verduras.

Porque lo ha tenido cientos de veces delante

Posiblemente antes de que el niño se aficione a comer sus propios mocos los ha contemplado cientos de veces… Si quieres que tu hijo coma verduras…que las vea. Es una regla básica en mi casa. Intentamos que siempre haya un plato de verdura en la mesa, bien como principal, bien como guarnición para que las verduras estén presentes por la mesa y eso hace que se acostumbren a su presencia y reduce el resigo de rechazo.

Porque lo puede comer con las manos

A todos nos gustan las comidas que se comen con las manos….la pizza, las hamburguesas, los frutos secos, las croquetas  las empanadillas y también los dulces… A tus hijos mucho más todavía. Deja que coman trocitos de verdura con la mano, porque a su cerebro le resultarán más atractivas y les ayudará a disfrutar comiéndolas.

Porque nadie le dice cómete el moco

Es un hecho…hay una infinidad de estudios que indican que cuando el cerebro escucha una orden tiende a bloquearse y rechazar aquello que nos proponen. La comida no es una excepción y por eso y por otros motivos…como comentamos con el vídeo de la semana pasada obligar no suele ser una buena estrategia.

Porque nadie le dice cómetelo todo

Fundamental. El niño rebusca, engancha, extrae, contempla y se come el moco y se come lo que le da la gana con total libertad. Así como decíamos antes se siente libre y en control. Además come la cantidad que le apetece, aquella que le es suficiente para satisfacer su curiosidad o su apetito moquil. No obligues a tu hijo a comer una gran cantidad de algo que no le gusta porque sólo conseguirás que el efecto sea peor.

Por Álvaro Bilbao – Autor de “El cerebro del niño explicado a los padres”

NOTA: Ayudar a tus hijos a apreciar las verduras no es tarea fácil y educarlos en general tampoco..pero si entiendes cómo funciona el cerebro de tus hijos y aprendes estrategias de educación y disciplina positiva todo será mucho más fácil. Te invito a inscribirte en el curso online “El cerebro del niño” con un 50% de descuento. Inscríbete hoy con un 50% de descuento y únete a más de 4.000 padres que ya han aprendido conmigo!!

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