Hace unas semanas coincidía en un programa de radio con el periodista Jon Sistiaga. Hablamos de internet y redes sociales y del reto que supone para los padres educar a los niños en su uso responsable. Llamaron padres y madres de niños y adolescentes, cada uno dando su punto de vista y explicando las dificultades a las que se enfrentan en su día a día.

En un momento de la emisión Jon Sistiaga me comentó un dato que le había transmitido a él, a su vez, una madre de un niño pequeño:

Álvaro: “¿Sabes que si introduces la palabra “culo” en Google, al menos los 10 primeros resultados que aparecen son páginas porno?”

Te estarás preguntando….¿Seguro???? No puede ser… No creo yo que los primeros 10 resultados sean páginas porno…¡Es toda la primera página de Google! Pero la realidad es que sí. Los 10 primeros resultados de la búsqueda Google dirigen hacia páginas pornográficas. Hay una interrupción en el número 11 para dar la definición de Wikipedia y continuamos hacia delante con más y más páginas pornográficas….con la única interrupción de un Gol que algún futbolista metió con el “pompis” (me da miedo teclear culo, la verdad)

Esto podría parecer una anécdota de la era de Internet, pero la realidad es que es un problema para los padres de niños pequeños y, sobre todo, para los propios niños. Es un problema, porque curiosamente cuando un niño pequeño…de 5 añitos o 6 se encuentre delante de un ordenador o un teléfono móvil y decida utilizar el buscador como ha visto hacer tantas veces a su papá o su mamá la primera palabras que va a buscar será la palabra “Culo”, porque del listado “Caca, culo, pedo, pis” es la que más gracia hace y durante más tiempo.

El consumo de pornografía a edades tempranas está asociado con problemas psicológicos y con un aumento del machismo entre los jóvenes

Y es un problema porque sabemos que el cerebro del niño es muy sensible a impactos visuales y emocionalmente fuertes. Sabemos que el consumo de pornografía a edades tempranas (por ejemplo los 11 o 12 años de edad) tiene un impacto muy negativo sobre el desarrollo de la sexualidad creando ideas preconcebidas y erróneas sobre las relaciones sexuales y creando todo tipo de problemas psicológicos y sociales que van desde los complejos por el tamaño del pene o la capacidad de aguante en los varones o una tendencia de las chicas a sentir que deben tener sexo con varios chicos a la vez o iniciarse en plena adolescencia en el sexo anal para ser suficientemente mujeres. También sabemos que cada vez los niños (porque todavía son niños) comienzan el consumo de pornografía a edades más tempranas y que todo ello conlleva el aumento de conductas machistas entre los chicos y las chicas porque es el patrón que domina de una manera abrumadora el mundo de la pornografía.

Los padres no sospechan que sus hijos puedan rebuscar contenido pornográfico, porque en realidad no lo hacen. Se lo encuentran.

Es cierto que los niños a estas edades no deberían hacer búsquedas por Internet sin la supervisión de sus padres…pero los accidentes ocurren. A veces les roban el teléfono y buscan a escondidas, otras veces lo buscan junto con un hermano algo mayor. Y es normal que los padres no tengan todavía, a esas edades activados filtros que protejan a sus hijos, porque son demasiado pequeños y sus padres ni siquiera se lo han planteado!!!. Apenas saben escribir o leer y sin lugar a dudas los padres no sospechan que sus hijos puedan rebuscar en las redes por páginas de contenido agresivo o pornográfico, son demasiado inocentes. De hecho, no lo hacen. No rebuscan. Son tan inocentes que la palabra que buscan es la palabra “culo” , el culo del pedo y de la caca que tanta gracia les hace… Si lo encuentran es porque los algoritmos de Google les brindan como primeros resultados páginas pornográficas. En concreto (y perdonen mi lenguaje) nos encontramos con perlas como:

El culo de esta mujer bella es lo mejor que hemos visto!

A esta joven le dejan el culo que da miedo…Muy abierto!!

Mamá tiene un culo fuera de lo normal: Es enorme joder!!

No dejéis de hacer click en el enlace si tenéis dudas sobre el tipo de contenidos “educativos” que vuestros hijos pueden encontrar haciendo click en estos enlaces que ofrece Google a todo curioso que busque la palabra culo. Yo desde luego, si fuera un niño de 6 años haría click en el último porque en una misma frase aúna las palabras culo, mamá y una palabrota… ¿Puede haber algo más seductor para un niño de esta edad? ¿Os imagináis cómo puede reaccionar un niño de 5, de 6 o de 9 que encuentre esto por casualidad?

Entiendo perfectamente que Google ofrezca servicio a los millones de usuarios de pornografía que hay en lengua española. Es un negocio que posiblemente no pueden rechazar. Sin embargo, no veo el sentido a que los primeros resultados de la palabra “culo” dirijan a páginas pornográficas. Creo que cualquier consumidor de pornografía interesado por el mundo anal, suele ser lo suficientemente mayorcito para saber realizar búsquedas más precisas que “culo”, como por ejemplo:

 

Cuando me comentaron este dato pensé en escribir un artículo como el que ahora escribo pero luego pensé…. “¿Para qué? Posiblemente sea un algoritmo de Google y no se pueda cambiar”. Pensé que no habría manera de quitarlo y que en cualquier país del mundo y en cualquier idioma Google devolvería resultados pronográficos ante la palabra culo por la cantidad de búsquedas pronográficas que incluían la palabra “culo”. Pero he seguido dando vueltas a este tema hasta que esta mañana he decidido buscar en la página de Google de Estados Unidos la palabra “culo” en inglés. La gran sorpresa para mi es que no devolvía ninguna búsqueda pornográfica. Veamos….

En la página de Google de EEUU las busquedas relacionadas con la palabra “culo” no dirigen a páginas porno

En inglés la palabra culo tiene dos versiones. “Butt” y “Ass”

La versión más oficial e inocente es la palabra “Butt” que deriva del músculo “Buttocks” (Glúteos). Cuando introducimos esta palabra en la página de Google de Estados Unidos lo que encontramos son otro tipo de contenidos sin ningún contenido sexual.

La versión más vulgar y que normalmente se asocia a jerga sexual como “Dar por culo” o “Tiene un buen culo” es la palabra “Ass”. Esta palabra se define como “Asno” y la verdad es que no conozco de donde derive su contenido sexual. Aquí, una vez más, y a pesar de ser una palabra de uso muy común en el mundo porno no devuelve resultados de contenido pornográfico.

Después de realizar estas dos búsquedas en un mercado de pornografía tan grande como debe de ser el estadounidense (326 millones de habitantes) me he dado cuenta de que si en Estados Unidos no aparecen páginas pronográficas asociadas a la búsqueda “Culo”, debe de ser porque Google USA no permite publicidad o resultados pornográficos asociados a esta palabra. O lo que es lo mismo….la razón de que en español los primeros 10 resultados de la búsqueda “culo” sean páginas pornográficas debe de ser porque goolge no ha restringido los resultados pornográficos o permite publicidad asociada a esta palabra a diferencia de sus homólogos en EEUU.

Posíblemente en Estados Unidos haya habido un padre, periodista o profesor que, en algún momento se dio cuenta de que buscando “Butt” o “Ass” aparecían resultados pornográficos y decidió escribir a Google para pedir que dejaran de permitir publicidad con esas palabras. Quizás fue incluso un empleado de la propia compañía con hijos pequeños quién se dio cuenta y decidió marcar una directiva para eliminar este tipo de resultados. Posiblemente, en España o en países de habla hispana nadie haya avisado al mayor buscador de internet.

Así que, por favor:

Queridos señores y señoras de Google:

Caca, culo, pedo y pis, pero especialmente “culo”. Estas son las primeras palabras que los niños pequeños buscan en su web cuando sus padres se despistan. Son niños muy pequeños e inocentes; no saben atarse los zapatos o cruzar la calle solos y clickar en los resultados que ofrece Google puede provocarles un gran impacto emocional.  ¿Podrían, por favor, restringir resultados y publicidad pornográfica asociados a la palabra “culo”? Sería un alivio para muchos padres de niños pequeños.

Muchas gracias.

Firmado:

Álvaro Bilbao es neuropsicólogo, padre de tres hijo y autor del bestseller:  “El cerebro del niño explicado a los padres”