Una bofetada a tiempo es una expresión popular en España que viene a decir que  en algún momento hay que poner límites aunque sea de una manera brusca. Como en muchos otros casos la cultura popular tiene mucho de sabiduría pero también mucho de mitología y como venimos diciendo desde hace mucho tiempo sí bien es cierto que los niños necesitan como parte esencial de su desarrollo aprender límites  las sociedades científicas dejan cada vez más claro que la forma en la que enseñamos a nuestros hijos es tan importante como el fondo.

Durante los últimos 20 años la American Academy of Pediatrics ha animado a los padres a no  dar azotes a sus hijos. Sin embargo en estos últimos días está asociación de pediatras ha publicado este manifiesto en el que adopta una postura mucho más firme frente a los castigos corporales y verbales con los niños.

“Las estrategias de disciplina aversiva incluyendo todas las formas de castigo corporal gritos y humillaciones a los niños  han demostrado tener una eficacia mínima en el corto plazo y ninguna eficacia en absoluto a largo plazo”

“Las Investigaciones analizadas durante los últimos años dejan una clara evidencia de que los castigos físicos aplicados a la educación suponen un riesgo ya que están asociados con un  peor desarrollo cognitivo, emocional, psicosocial y comportamental”.

De acuerdo con esta asociación el castigo físico está definido como “Cualquier acto en el que la fuerza física está dirigida a causar algún grado de dolor o molestia independientemente de la edad de la misma”;  es decir que desde un bofetón, hasta una colleja, pasando por el clásico azote en las nalgas es considerado un castigo corporal si tiene intención de corregir al niño.

“Más allá de los castigos físicos, los castigos que humillan denigran, ridiculizan amenazan o asustan a los niños también son perjudiciales para su desarrollo” y por tanto no son recomendados.

Los Expertos reafirman la idea de que los niños necesitan aprender normas e incorporar límites para un desarrollo cerebral positivo,  sin embargo con este manifiesto dejan claro que la manera de ayudar al niño a interiorizar esas normas no puede ser en ningún caso el castigo físico o emocional, sino  que deben utilizar otro tipo de estrategias positivas que se han demostrado más efectivas en la educación de los niños.

Entre los muchos estudios que han revisado para llegar a estas conclusiones citan algunas conclusiones que todos los padres deberían conocer:

X Un meta-análisis con más de 1.600 niños que encontró que los azotes tenían una repercusión negativa en distintas medidas de desarrollo cognitivo y emocional.

Distintos estudios qué confirman que los castigos corporales están asociados con problemas de salud mental en la edad adulta.

Un  estudio de 2001 que encontró que los niños a los que sedes corregía utilizando disciplina física tenían más probabilidades de  agredir a otros niños y tener problemas de agresividad en la vida adulta.

Los  castigos físicos en la infancia provocan comportamientos desafiantes y falta de respeto hacia los padres en la adolescencia.

Los azotes en la infancia están asociados con un mayor riesgo de alcoholismo consumo de sustancias e incluso suicidio en la vida adulta.

Los efectos de recibir castigos físicos en la infancia son comparables a los de haber experimentado otro tipo de traumas psicológicos en la infancia.

La  agresividad física y verbal por parte de los padres está asociado a mayores niveles de las hormonas del estrés en el cerebro de sus hijos pequeños.

Los  gritos y otro tipo de medidas de disciplina verbal  están asociados a mayores problemas de comportamiento durante la adolescencia.

Alvaro Disciplina positiva

Afortunadamente, y de acuerdo con lo que valora la propia asociación, cada vez son menos los padres que utilizan este tipo de estrategias y menos aún los que consideran que pueden ser beneficiosas para sus hijos. Sin  embargo, todavía hay padres que o bien convencidos de que la forma en la que les educaron a ellos es la forma correcta de educar o bien porque no conocen o dominan otro tipo de estrategias siguen utilizando este tipo de castigos físicos y verbales de forma ocasional. La otra  buena noticia es que sabemos que los padres pueden aprender estrategias positivas para educar a sus hijos y ofrecerles así un entorno seguro y positivo para su desarrollo emocional e intelectual.

En este sentido os tengo que decir que estoy muy contento de que esta publicación de la American Association of Pediatrics reafirme lo que los expertos llevamos tanto tiempo diciendo.  Desde hace un mes podéis aprender conmigo en este curso online muchas estrategias para educar a vuestros hijos en positivo, descargaros todos los audios y también la guía con ejercicios prácticos. Cuando me puse con ello supe que iba a ser un gran esfuerzo pero también tenía la convicción de que podría ayudar a muchos niños y muchos padres. 

Por: Álvaro Bilbao. Autor de El cerebro del niño explicado a los padres

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